Ahora resulta, que todo aquello que caracteriza al pequeño comercio, el trato con el cliente, ese saber hacer, el estar siempre hay ante cualquier reclamación, queja o sugerencia en el postventa, y lo que es hoy en día más importante, el dar la cara de lo que se vende y en representación de quien se vende, dicho modelo de negocio quiere ser emulado por los grandes grupos empresariales. Si, si, copiado y fusilado por grupos de banca, servicios, franquicias, cadenas de cafeterías, etc., cuando ya nos han saturado de contestadores automáticos, que podían al cliente en un estado de nervios extremo para que desespera y diera por desistida su reclamación.
Y es que los grandes, que a diferencia de los pequeños tienen mucho medios y entre ellos, el poder analizar las ventajas de la competencia y aprender de ellos en la medida de lo posible, han encontrado en las redes sociales, una forma humana y parecida, donde poder “atender” de forma rápida y adecuada, las quejas y recomendaciones de sus clientes, materializado a través de figuras de “Comunity Manager” que son personal formado para canalizar las quejas y exaltar las bondades de sus productos.
Justo lo que está pasando con el boca a boca, el trato personal que con el que siempre el pequeño comercio nos ha recibido, que quiere ser llevado a las nuevas tecnologías, y explotar más si cabe, estos canales para maximizar sus ingresos.
Dicho esto, la pregunta es ¿qué hemos aprendido nosotros de ellos?, más de uno dirá, que ante tales beneficios, no hay nadie quien pueda luchar, pues al igual que con la redes sociales, ellos están pudiendo copiar nuestros modelos de negocios, nosotros deberíamos analizar las posibilidades y aunque pocas, deberíamos ver que podemos usar de ellas.
Hoy en día , con los medios que contamos, como es posible que no esté ya implanta la geolocalización en las Asociaciones de Pequeños Comercios en nuestra Comarca, donde cualquier visitante pueda recibir esa hay que seguir esperando a vengan los grandes a implantárnoslo?, cuando esto se dé, ya estarán ellos posicionados y vendiéndonos delante de nuestro comercio.
Aun así, y para que nos sirva de consuelo, podemos encontrar en la interpretación darwinista de la evolución que en esta vida, no sobre vive ni el más fuerte, ni el más inteligente, sino el que mejor se adapta a los cambios, y ahí es donde debe escontrarse el pequeño comercio, frente al elefante en la cacharrería.
Emilio Recuero en Quinarte Octubre de 2011.
Publicación cultural de Quintanar de la Orden y comarca.
